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A ello se unen unas condiciones que modifican la transmisión:
El virus de SIDA es débil y sobrevive mal fuera del cuerpo
por lo que debe penetrar en el interior del organismo.
Parece que la transmisión requiere una cantidad mínima
de virus por debajo de la cual el organismo podría liberarse
del VIH y explicaría el por qué algunos líquidos
orgánicos que contienen el virus no lo transmiten
Transmisión sexual
Las relaciones sexuales con penetración vaginal o anal, heterosexuales
u homosexuales, pueden transmitir el virus del SIDA. Los contactos
oro-genitales (contacto boca-órgano genital) pueden transmitir
el VIH si hay lesiones en cualquiera de las dos zonas.
Todas las prácticas sexuales que favorecen las lesiones y las
irritaciones aumentan el riesgo de transmisión.
Las relaciones anales son las más infecciosas porque son las
más traumáticas y la mucosa anal es más frágil
que la mucosa vaginal.
El riesgo de infección aumenta con el número de relaciones
sexuales, pero una sola puede ser suficiente. El riesgo de transmisión
es mayor en el sentido hombre-mujer que en el contrario, mujer-hombre.
El riesgo aumenta si la mujer tiene la regla (a causa del flujo de
sangre)
Los besos profundos y la masturbación entre la pareja no transmiten
el SIDA siempre que no existan lesiones sangrantes que puedan poner
en contacto sangre contaminada con lesiones del eventual receptor.
Transmisión sanguínea
La transmisión del VIH por la sangre es, en la actualidad,
el principal modo de transmisión del SIDA ya que la mayoría
de portadores de anticuerpos VIH son UDVP (usuarios de drogas por
vía parenteral). Las jeringuillas y agujas contaminadas que
son compartidas pueden transmitir el VIH; además los objetos
que se utilizan para la preparación de la droga también
pueden estar contaminados.
La transmisión del VIH por transfusiones o inyecciones de productos
derivados de la sangre es en la actualidad prácticamente nula
ya que existe la obligatoriedad de detectar anticuerpos anti-VIH en
todas las muestras de sangre desde 1.987 y para estos fines sólo
se utilizan muestras que son seronegativas.
Toda persona que piense que ha tenido un comportamiento de riesgo
en los últimos meses debe de abstenerse de dar sangre u órganos.
Los elementos de cuidado corporal (tijeras, hojas de afeitar, cepillo
dental, pinzas, etc.) presentan un riesgo teórico de transmisión
del VIH ya que pueden entrar en contacto con la sangre. Su empleo
exige la limpieza con una solución desinfectante o su calentamiento.
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